Vie. Oct 22nd, 2021

Feng Shui es el arte chino de diseño y acomodo de espacios interiores y exteriores para fluir en armonía con la naturaleza y la energía del planeta y el cosmos. Dentro de éste milenario conocimiento existen diversas escuelas y puntos de vista, desde el tradicional hasta el contemporáneo y sus adaptaciones al tipo y forma de vida occidental.

Esta filosofía se convierte en una herramienta que se traduce en una forma y estilo de vida que nos integra a un todo que fluye basado en dos fuerzas opuestas y complementarias denominadas yin/yang. Ambas se dan vida y lugar una a la otra formando ciclos y rigiendo nuestra vida más de lo que nosotros mismos nos podemos imaginar. Estas fuerzas interactuando, originan cinco energías fundamentales formadoras de todo lo existente en la naturaleza y que determinan en mucho, nuestra personalidad, comportamiento, actitudes y reacciones ante un entorno determinado.

En la actualidad, gran parte de la población mundial está mostrando interés por el Feng Shui y sus aplicaciones en el espacio vital, poco se ha escrito y hablado de su aplicación en el espacio y entorno infantil así como sus beneficios con respecto a los mismos.

El ser humano reacciona a través de sus percepciones, aquello que lo rodea puede tener un efecto inconsciente tanto positivo como negativo, motivarlo, desgastarlo o incluso afectar la forma en que se relaciona con otros seres humanos.

Los niños son extremadamente sensibles a ésta situación y sus manifestaciones ante ésta influencia son inmediatas, he ahí la importancia de diseñar y crear espacios infantiles que motiven y despierten actitudes positivas desde la niñez.

Uno de los primeros aspectos para diseñar espacios infantiles es pensar en las necesidades infantiles, es decir, la altura de la cama debe ser una altura que el niño domine y se sienta seguro. Las camas muy altas y pegadas hacia las ventanas pueden provocar miedo e inseguridad en los niños. Iluminar las ventanas por fuera o poner cortinas de motivos infantiles evitarán la sensación de temor a la oscuridad, una altura de cama que puedan ellos subir y bajar con facilidad se reflejará en una sensación de seguridad y control de situaciones. Para favorecer la concentración y decisión en los niños es importante que la cama tenga una cabecera, de preferencia de madera sólida y firme a la pared. Un aspecto importante es que la cabecera descanse en un muro sólido y los pies se dirijan a otro muro sólido, evitar que la cabecera coincida con el muro del baño sobre todo si en esa pared del baño se encuentra el inodoro.

Otro aspecto importante es el mantener aparatos eléctricos y enchufes eléctricos alejados de la cama del niño, esto con la finalidad de evadir un exceso de exposición a la energía electromagnética que emiten éstos y que provocan nerviosismo, alergias y enfermedades constantes.

Colocar muebles o cajones para guardar los juguetes y enseñar a los niños a mantener ordenado su espacio. El exceso de juguetes en una habitación puede provocar terrores nocturnos y pesadillas.

Una lamparita de seguridad en la habitación infantil permitirá al niño ver en la noche y levantarse con confianza al baño.

La parte de la casa que se ubica más alejada de la calle representa la parte yin de la casa. La energía yin se asocia con el descanso, la relajación y es ideal para ubicar las habitaciones.

Cada habitación corresponde a una actividad para realizar, las recámaras son para descansar y se debe establecer otra habitación para estudiar y ver televisión, lo ideal es ubicar éstos espacios en la parte media de la casa con la finalidad de establecerlos entre el yin y el yang de la casa. La energía yang de la casa se ubica al frente, cerca de la calle y es ideal para Habitaciones sociales como áreas de juegos, sala y comedor.

En lo referente a los materiales en la decoración de espacios infantiles, lo más recomendable es emplear materiales naturales como pisos de madera y tapetes de lana o algodón. Edredones y sábanas de algodón y colores verde o azules para fomentar creatividad en el niño, también promueven el estudio y el crecimiento; de seda o lana así como colores rojos, naranjas y amarillos para favorecer la sociabilidad, comunicación y autoestima así como dinamismo. Los tonos térreos como mostaza y amarillos despiertan en el niño estabilidad, seguridad y precaución, son ideales en casos de niños inseguros e inestables. Las camas y muebles bajos de tamaño también contribuirán a generar esa sensación de solidez en los niños. El blanco representa orden y limpieza así como liderazgo, en situaciones de niños desordenados y excesivamente tímidos se convierte en una buena herramienta. Se sugiere evitar las pinturas y recubrimientos químicos en paredes ya que pueden dañar la salud de los infantes ya que sus emanaciones o vaporizaciones a la larga pueden ser tóxicas.

Con respecto a la dirección cardinal ideal para colocar las cabeceras aplicamos la fórmula para obtener el número Kua. En niños se suman todos los números del año de nacimiento y se reducen a un dígito. Este resultante se resta de una constante de 11 y el número que se obtiene corresponde al número kua masculino.

En el caso de niñas, se suman todos los dígitos del año de nacimiento, se reduce a un dígito y al resultante se le suma cuatro. El número que se obtiene corresponde al número kua femenino.

Para establecer el año de nacimiento es importante consultar un calendario chino.

p.ej: niño nacido en 1994
1+9+9+4=23
2+3= 5
11-5= 6
6 es el número kua de ese niño.

Niña nacida en 1994
1+9+9+4=23
2+3= 5
5+4= 9

9 es el número kua de esa niña

Los números 1,3,4 y 9 pertenecen al grupo este y sus direcciones más favorables para ubicar las cabeceras y la puerta de acceso a las recámaras o para colocar sus escritorios, » viendo a» esa dirección son: norte, sur, este y sureste. Los números 2,6,7 y 8 pertenecen al grupo oeste y sus direcciones más favorables son el oeste, suroeste, noroeste y noreste.

Si el número kua es cinco, en el caso de las niñas adoptan el 8 y en el caso de los niños adoptan el 2.

Esta técnica nos permite ubicar a los niños en espacios favorecidos por la energía de las direcciones adecuadas para cada uno acorde a su propia energía de nacimiento.

Para elegir los colores, formas y materiales ideales para nutrir la energía del niño e impulsarlo a un crecimiento, en mi experiencia personal, recomiendo emplear la siguiente fórmula: se suman todos los dígitos del año de nacimiento y se reducen a un solo dígito, éste dígito se resta de una constante de 11 y el número resultante es el que nos permite escoger y sugerir lo ideal para crear un espacio infantil adecuado.

En este caso, también es importante consultar un calendario chino para establecer el año preciso de nacimiento.

p.ej. un niño nacido en 1997
1+9+9+7=26
2+6=8
11-8= 3

3 es su número personal

una niña nacida en 1999
1+9+9+9=28
2+8=10
11-10=1

1 es su número personal

Acorde a los números se hacen las siguientes sugerencias:

1. Colores blanco, azul marino y verde, formas circulares, asimétricas y rectangulares.

2,5,8. Colores rojo, naranja, amarillo, tonos térreos y blanco, formas triangulares, cuadrados y círculos.

3,4. Colores azul marino, verde, azul claro, rojo, naranja o amarillo, formas asimétricas, triangulares y rectangulares.

6,7. Colores térreos, mostazas, amarillos, blanco y tonos pastel, azul marino, formas cuadradas, circulares y asimétricas

9. Colores verde, azul claro, rojo, naranja, amarillo brillantes, tonos térreos, formas rectangulares, alargadas, triangulares y cuadradas.

Es importante que la altura del techo sea una altura media, ni muy alto ni muy bajo, sin vigas, esto con la finalidad de promover la libertad de pensamiento, concentración y vigor.

Se sugiere que las esquinas de los muebles y juguetes tanto en recámara como en estudio sean de bordes y esquinas redondeadas así como las esquinas de columnas ubicadas en estas habitaciones ya que aquellos bordes afilados y esquinas agresivas provocan desordenes y malestares físicos así como dolores musculares.

La posición de las camas y escritorios debe ser tal en que el niño domine la puerta de acceso a esa habitación para fomentar el control sobre las situaciones que se presentan en su vida. Observar el motivo de los cuadros y obras artísticas que rodean al niño tienen una influencia inconsciente muy fuerte por lo que se recomiendan motivos alegres, dinámicos y festivos.

Un ser humano que habita en espacios ideales, personalizados es un ser que se nutre a sí mismo ayudado por el entorno y se convierte en un ser capaz de salir adelante, de esforzarse, incentivarse y expresar sus necesidades y deseos. Así mismo, refuerza su autoestima, destaca sus cualidades y equilibra su energía.

Un consejo final, aprendamos a escuchar a los niños, ellos saben perfectamente lo que su energía necesita y lo manifiestan constantemente, un niño inquieto, rebelde, inseguro, poco comunicativo o que no se relaciona fácilmente con los demás, está manifestando su incomodidad hacia algo. Observemos y analicemos su entorno, seguramente, ahí está la respuesta. Aceptemos las necesidades y deseos de los niños y evitemos exigir de ellos todo aquello que en nuestro momento nosotros no pudimos obtener o generar por nosotros mismos.

TIPS

  • Para mejorar la concentración en los infantes es recomendable colocar su escritorio viendo al noreste.
  • Cuando dos niños comparten la recámara, el posicionar sus camas paralelas fomentará armonía entre ellos.
  • Si deseas mejorar tu relación con tus hijos, una fórmula es colocar tu cabecera en la misma dirección que la de ellos.
  • Para contribuir a un sano crecimiento en los niños se puede colocar una pequeña fuente en el lado este o sureste de su recámara.
  • Si deseas promover una energía de desarrollo personal en la habitación infantil se sugiere que la iluminación sea hacia el techo.
  • Si el niño tiene problemas para dormir intenta colocar cabecera al oeste o al norte.
  • Si la cama del niño tiene la cabecera hacia el noreste, ésta energía puede provocar que el niño sea berrinchudo y caprichoso. En este caso te sugiero decorar su recámara en tonos suaves y claros para balancear ésta energía.
  • Una buena dirección para ubicar la cabecera de un bebé recién nacido es el norte.
  • La cabecera del niño hacia el suroeste le puede provocar timidez, para balancear esta situación puedes decorar con edredones o colchas en tonos morados y dibujos circulares.
  • Un niño que duerme en el sector noroeste de la casa puede ser un niño controlador y rebelde, para balancear decora la habitación con tonos azul marino y amarillo.
  • Para un niño demasiado inquieto utiliza tonos amarillos y te sugiero que la cama sea de baja altura, objetos y muebles cuadrados de esquinas redondeadas.
  • Si quieres incrementar la sensatez en un niño, cuelga un cristal faceteado en el techo a la altura de su cabeza con hilo rojo que mida nueve pulgadas (el hilo).