Manejo del estrés.  Ambientes de relajación y equilibrio

Mónica Koppel

 

Nuestro constante ir y venir, el ritmo de trabajo, las responsabilidades, el ímpetu por salir adelante nos lleva a vivir sujetos a un constante estrés.  Esta situación va debilitando nuestras defensas naturales del cuerpo, enfermamos más seguido, padecemos de malestares constantes, problemas para dormir, falta de descanso, alteración de nuestro estado de ánimo, sobre dimensión de nuestras emociones llegando al enojo y falta de tolerancia de manera constante y en algunos casos, pleitos, desacuerdos, conflictos constantes, en el peor de los escenarios: violencia.

 

Es un aspecto curioso, nuestra meta inicial es trabajar para vivir, buscando un bienestar y aspectos positivos.  Cayendo en la competencia constante y el querer abarcar todos los aspectos queriendo tener el control de todo lo que nos rodea, acabamos del lado contrario: viviendo para trabajar.

¿ Nos damos cuenta de los excesos a los que sometemos a nuestro cuerpo, mente y espíritu en una competencia sin fin y en una carrera que no queremos parar?

 

¿Y si aprendemos a poner un alto? ¿ Si buscamos dedicar una hora diaria a nosotros? ¿ Podría esto apoyarnos a retomar el camino y regresar al principio de trabajar para vivir?

 

Con base en la filosofía China conocida como Feng Shui este concepto y su consideración es real.  Es decir, podemos apoyarnos en nuestro entorno para impulsar nuestras metas, obtener resultados y mejorar nuestra vida.   Tanto el Feng Shui como todas las filosofías de origen chino, se fundamentan en el concepto del yin y yang, los dos polos de la energía que son opuestos y se complementan.  En este parámetro, nuestra vida activa, competitiva, cotidiana, las presiones, el estrés se englobarían en un concepto yang.  Apoyarnos con su contraparte, el yin, nos llevaría a entablar equilibrio entre ambas fuerzas.  Al fluir en equilibrio la toma de decisiones es más adecuada, la salud se fortalece, el cuerpo se mantiene estable al igual que las emociones, pero…¿ cómo podemos lograr esto?

 

Si enfocamos nuestra casa y espacio personal en un entorno yin, éste podría apoyarnos a equilibrar nuestra energía personal.  Podemos trabajar en diseñar nuestro ambiente de relajación y equilibrio.

 

Un ambiente decorado con una atmósfera Yin nos va a proveer un espacio relajado que va a favorecer la expresión de sentimientos, la profundidad de pensamientos, la comunicación entre familiares o nuestra pareja e incluso con nosotros mismos; va a permitir un mejor descanso y va a despertar la manifestación de nuestro aspecto artístico e intelectual.

 

Desde una perspectiva decorativa, aquello que se asocia con yin corresponde a materiales de textura suave como madera, corcho, textiles afelpados, colores fríos como azules, verdes, tonos pastel, formas alargadas y onduladas.

 

En lo que a alimentos se refiere: vegetales verdes, líquidos, alimentos crudos, hervidos, al vapor, frutas, dulces.  Apoyarnos consumiendo alimentos asociados con yin puede ayudarnos a equilibrar nuestro cuerpo y fortalecer la salud.

 

También algunas actividades pueden asociarse con yin: natación, caminata, tai chi, golf, meditación, descanso, masajes.

 

La presencia de plantas y flores frescas en nuestro entorno se convierte en un excelente elemento relajante y de equilibrio energético.  Las plantas son consideradas sanadoras de ambientes por naturaleza.  Aquellas plantas que nos pueden apoyar en este caso son aquellas de hojas redondeadas, irregulares.

 

Dentro de casa, el énfasis de decoración de tipo yin se sugiere en la recámara o habitación de descanso.  Si deseamos hacerlo apoyándonos en direcciones cardinales, podemos diseñar en el norte un espacio agradable de relajación y equilibrio en el cuál dediquemos una hora al día para leer, meditar, descansar e incluso convivir con la familia.

 

Los aromas son otra buena herramienta para promover un ambiente de relajación y equilibrio.  La aromaterapia recomienda el uso de aceites esenciales naturales para lograr ese apoyo en cambio de actitud a través de los nervios olfativos.  Hay algunas esencias que se asocian con yin.  Son aromas sutiles y suaves. Se emplean para amor, belleza, juventud, curación, fertilidad, riqueza, felicidad, paz, sueño y espiritualidad, apoyan las funciones de hormonas femeninas. Abren el alma, relajan, tranquilizan, despiertan el aspecto sentimental.

 

 ESENCIAS YIN  BENEFICIO

 

Alcanfor Paz, alivio
Lavanda Amor, castidad
Áloe Espiritualidad
Artemisa Sueños psíquicos
Azahar Alegría
Cálamo Armonía
Cardamomo Éxito, amor
Cascarilla Armonía
Casia Amor, dinero
Cerezo Fertilidad, ganancias
Ciprés Pérdidas, consuelo
Comino Paz
Cúrcuma Sensualidad
Esclarea Meditación
Estragón Confianza, coraje
Eucalipto Salud, purificación
Fresa Belleza, fertilidad
Gardenia Espiritualidad, paz
Gaulteria Éxito, dinero
Geranio Confianza, amor
Haba tonca Dinero, éxito

 

Referencia: El Gran Libro del Feng Shui, Mónica  y Bruno Koppel, ed. Alamah